Filmando en el más profundo Chaco
Filmando en el más profundo Chaco
En 3 días recorrimos 1.800 km en el Chaco
En 3 días recorrimos 1.800 km en el Chaco!
El sábado, 28-4-2007 nos fuimos nuevamente por 3 días al Chaco. Teníamos planeado un días más, pero a causa de las lluvias caídas en días anteriores, los caminos de tierra estaban parcialmente intransitables. Sin exageración se puede decir, que esta vez fue uno de de nuestros viajes más duros al Chaco. Una vez más nos hicimos la pregunta, “el Chaco Paraguayo - paraíso o infierno?” No en vano hicimos de esta pregunta el título de nuestro film.
A la mañana a las 4:00 partimos y estábamos nuestro amigo Markus, que estaba aquí de visita, mi asistente María Luisa, mi esposa Angela y yo. El viaje continuó hasta Mcal. Estigarribia, como a 580 km de distancia de Asunción. Aquí realizamos la primera toma de esta ciudad que parecía como muerta. Luego pasamos a la aldea periférica Santa Teresita, un lugar en donde solamente viven indígenas Guaraníes. Ahí hicimos muchas fotos de una mujer indígena que asó carne (comprada por nosotros) para toda la tribu. Mientras tanto subió la temperatura, que a nuestra salida en Caacupé solamente era de 10º, a aproximadamente 36º. Luego de haber filmado y fotografiado a los indígenas guaraníes, decidimos visitar la cercana colonia “Rosaleda”. Se trata de una colonia puramente suiza que causa sonrisas de muchos. Ahí viven 36 personas. 30 adultos y 6 niños, sin corriente eléctrica ni agua corriente!!! El agua se compra por camión cisterna. Luego de haber recorrido por un rato, nos cruzamos con una suiza en su auto y, al consultarla por un restaurante, nos guió hasta el mismo. Ahí interrumpimos una ronda de 8 personas, todas muy simpáticas y conseguimos, a pesar de que ya eran las 16:00 hs. Un excelente almuerzo. Lógicamente también hicimos ahí alguna toma y a continuación, volvimos a Mcal. Estigarribia, donde nos hospedamos en el único hotel del lugar.




La colonia suiza "Rosaleda".
En la próxima mañana recorrimos a buscar un desayuno, porque en el hotel no había nada. Finalmente encontramos una especie de parador donde conseguimos al menos un café caliente y pancitos secos! Luego partimos en dirección a la frontera boliviana (aprox. 250 km). Hay una ruta con asfalto nuevo hasta ahí, pero un poco después de Mcal. Estigarribia había parcialmente más baches que asfalto y, encima barreras muy rústicas (ver abajo la última foto). Tampoco era raro toparse con completas manadas de vacas en el medio de la ruta. Lo que por el contrario no se podía encontrar en todo el trayecto hasta la frontera, era una estación de servicio, un restaurant, o alguna otra posibilidad para comprar algo de comer o tomar. Gracias a Dios que habíamos cargado combustible antes, ya que teníamos que volver toda la distancia y también teníamos para tomar. La comida nos preparábamos nosotros mismos al costado de la ruta (sopas en sobre Maggi.. ja, ja, donde están los auspicios de Maggi?). En el viaje hasta la frontera nos cruzamos con máximo 10 autos y el paso fronterizo mismo también es una cosa triste. En total hay ahí 4 casas de madera y un funcionario de aduana paraguayo y boliviano respectivamente. Al boliviano no le llegamos a ver, pero el paraguayo lo compensó con aún más amabilidad. Sin mostrar los documentos y sin ningún control nos abrió la frontera y pudimos pasar a Bolivia para hacer algunas tomas de ahí. Luego volvimos a Paraguay y, después de cómo 25 km dejamos la ruta asfaltada para visitar a un conocido que tiene ahí una gran estancia y produce también, entre otras cosas carbón. El camino de tierra estaba en un estado muy deteriorado y tuvimos que dar la vuelta 5 km antes del lugar, ya que era imposible avanzar más, a pesar de la tracción 4 x 4. A la noche llegamos de vuelta a Mcal. Estigarribia y tuvimos que quedarnos en el mismo “hotel”. En la mañana siguiente buscamos otro “parador” para desayunar, pero era aún peor. Nuevamente pedimos café y algo de comer y recibimos chocolate caliente y pequeños pancitos secos y durísimos, imposibles de masticar sin haberlos remojado antes. Pero no estábamos la primera vez en el Chaco y ya conocíamos esto, así que estas circunstancias no podían apagar nuestro buen humor. Luego de este “abundante desayuno” continuamos el viaje hacia Filadelfia y doblamos un poco antes de llegar hacia el Fortín Toledo, donde se encuentra además un criadero de reproducción de una raza especial de cerdos salvajes. Estos Taguá están en vías de extinción y el gobierno paraguayo los reproduce ahora en una zona de ambiente natural de 250 has. de extensión. Muy cerca de ahí visitamos a un cementerio boliviano y paraguayo de soldados de la guerra del Chaco, así como al viejo Fortín Toledo con sus viejas instalaciones de bunkers y zanjas de batalla. Luego seguimos hacia “Buffalo Bill” donde tomamos un atrasado, pero muy rico almuerzo. Como solemos parar ahí en cada uno de nuestros viajes chaqueños, ya le conocemos a la propietaria y cuando queríamos comprar esta vez algunas pieles silvestres para nuestra terraza, no regaló 2 pieles de puma y una piel de un oso hormiguero. Nuevamente quiero expresar nuestro agradecimiento!
Cerca de las 20:00 h llegamos nuevamente, muertos de cansancio, pero contentos en Caacupé. Ya estamos planeando para el próximo tour, en total tendremos que realizar aún 4 - 5 viajes al Chaco. Pero ya ahora les puedo decir que será una “super-película” que llevó mucho tiempo para producirse, pero como su realización es muy cara, necesita su tiempo.
Ya está terminada la filmación y ya se están insertando los textos. En breve estará disponible !!!
Gunter Dittmar
Copyright by Lucky S.R.L. Caacupé - Paraguay 2007