El Chaco extremo
El Chaco extremo
Un viaje hasta Fuerte Olimpo y Bahía Negra!
Un viaje hasta Fuerte Olimpo y Bahía Negra!
Luego de haber rodado nuestra película "Paraíso o Infierno - el Chaco Paraguayo" y se encuentra en la edición del audio, ya comenzamos con los trabajos de una serie de documentales de 45 minutos sobre el Chaco. Esta serie muestra partes del Chaco a dónde normalmente los turistas no llegan. La serie tiene el título "Chaco Extrem 1" etc. Esta vez hicimos el viaje con los autos hasta Concepción, donde fueron puestos en un buque de carga y nosotros pasamos 3 días y medio sobre el agua, bajo las condiciones más primitivas. En el Puerto Carmelo Peralta se descargaron los vehículos y continuamos en caminos de tierra, del tipo que en Europa se considerarían senderos de campos, a Fuerte Olimpo y luego hasta Bahía Negra (el Pantanal Paraguayo). Después desde ahí, pasando por Imakatá y Campo María, volvimos al asfalto. Este viaje duró en total 8 días y fue realmente extremo (4 dormidas en el auto con el motor funcionando a causa del frío), pero también fue extraordinariamente atractivo, una verdadera aventura!
El lunes, 9 de julio salimos de viaje, como de costumbre a las 4:00 de la mañana con una fuerte tormenta. Elegimos un lunes, porque nuestro “barco” zarpa este día a las 11:00 hs. del puerto de Concepción en dirección a Fuerte Olimpo. Llegamos cerca de las 9:30 hs., la lluvia había cesado, pero estaba haciendo frío. Nos fuimos directamente al puerto, pero nuestro “barco”, la “Lancha Guaraní” ya estaba bastante cargada y al costado tenía atada otra lancha sin motor, empujada por la “Guarani”. Estábamos bastante preocupados al ver el barco tan cargado, dónde cabrían nuestros autos?. Constantemente llegaban pequeños camiones y carros con caballo con las cargas más imposibles. Los obreros empezaban a levantar los bordes del barco, que servían también como rampas de carga desde la orilla. Alimentos, frutas, garrafas de gas, leche, alambre, cemento, motos y un pequeño camión se estaban cargando o ya cargados. Para nuestros vehículos solamente había lugar en la lancha anexa. Nosotros, que estábamos entre mi esposa Angela, nuestra asistente, María Luisa y yo, Gunter, además nuestros amigos de muchos años, Erich y Niki con su camioneta. Ellos son los propietarios del Parque de Salud “Rubio Ñu” en Eusebio Ayala y Erich es el encargado del Proyecto “SOS-Forest”.




La embarcación en Concepción
Con una hora de retraso, se soltaron las marras y la aventura comenzó. Para inspeccionar nuestro “barco”, primero tuvimos que hacer un “tour de alpinismo”. De la lancha pequeña a la grande, después sobre 2 tablas, medio sobre el agua, sorteando el camión cargado y luego en dirección a las instalaciones, con la “cocina - comedor - baño - ducha”. El camino hasta ahí estaba repleto de las cargas más imposibles. La cocina consistía en una minúscula pieza, pero con una cocina a gas súper limpia, el baño, igual a la ducha tenía una tamaño de 2,5 m2 con un lavatorio de cerámica y un agujero en el piso! Uno puede imaginarse el olor, ya que la sala de máquinas, medio abierta, con su olor a gasoil estaba justo al lado. También había algunos bancos en la sala de carga - estar - comedor que estaban ocupados por otros pasajeros (paraguayos) con su equipaje y, en los espacios entre los bancos estaban colgados hamacas. Quedamos bastante sorprendidos y llegamos rápidamente a la mejor decisión de quedarnos a dormir en nuestros vehículos. Como el tiempo estaba bastante nublado (con frecuentes lloviznas) hicimos todas las tomas posibles y, al oscurecer trepamos hasta los vehículos, para dormir con el motor funcionando (por el frío) y entre tres en el auto. El barco seguía su marcha también de noche, pero como tenía que empujar a la otra lancha, avanzaba muy lentamente. El próximo día el tiempo lastimosamente no mejoraba, temblando de frío volvimos a trepar al barco para desayunar. Había café caliente en una taza de lata y pequeños pancitos secos y durísimos, que teníamos que ablandar en el café. Antes se podía utilizar un pequeño lavatorio para cepillarse al menos los dientes, pero rodeado de otros pasajeros, luego volvimos a nuestro bote acoplado. Nuevamente nos pasamos el día haciendo tomas. El barco se quedaba en muchos pequeños “puertos”, siempre esperado por mucha gente y nos sorprendió cada vez todo lo que se descargaba. Con el tiempo finalmente comprendimos, que todas las provisiones esenciales en el norte del Chaco deben ser suministrados por barco. A causa de esto, lógicamente todo es bastante más caro. El litro de gasoil, por ejemplo cuesta en un almacén (ahí no hay surtidores) en Fuerte Olimpo, Bahía Negra y Toro Pampa 8.000 Guaraníes (aprox. 1,20 €), en cambio en casa (Caacupé) cuesta solamente 4.500 Guaraníes. Lo que también nos llamó la atención, es que la gente, incluyendo a la tripulación eran muy amables y cordiales. Cuanto más se penetra en el Chaco, más amables son. La causa de este detalle es, porque muchas veces no ven caras nuevas durante semanas. Se podría escribir un relato de varias páginas solamente sobre el viaje con el barco, pero eso excedería este espacio. Solamente quiero agregar, que en Vallemi, la sede de la Fábrica Nacional de Cemento, tuvimos que descargar nuestros vehículos por un día. La lancha. acoplada que se quedó ahí, cargada con piedras y llevada. Nosotros aprovechamos la pausa obligatoria para visitar a la fábrica de cemento. En este puerto hay mucho movimiento, casi todas las cargas son traídas y llevadas por carros, estirados por 3 burros. A la tarde volvieron a cargar los autos, esta vez en el barco principal. En la última noche se descargaron un camión en una zona muy oscura y ocurrió una avería, cuando el conductor, probablemente con miedo, tenía que bajar del barco por dos tablas, a la luz de linternas. Cuando maniobró equivocadamente se salió de las tablas y cayó con el eje delantero sobre las mismas. Fue sorprendente con qué rapidez la gente de la orilla consiguieron un gran molinete (era medianoche por cierto), con el cual estiraron al camión sobre las tablas y así pudo llegar a la orilla. Luego de dos horas nos tocó a nosotros y Erich (también de noche) bajó sin problema nuestros dos autos a la orilla e inmediatamente continuamos el viaje en dirección a Fuerte Olimpo.



















El jueves a las 2.30 de la mañana, llegábamos al puerto Carmelo Peralta, de donde luego de desembarcar y las respectivas despedidas, tomábamos viaje rumbo a Fuerte Olimpo, ya por carretera.
Pasábamos por Toro Pampa, un pequeño, rústico y tranquilo pueblecito, con gentes muy amables, habiendo llegado ya casi al mediodía a Fuerte Olimpo, donde tuvimos la posibilidad de visitar su bella catedral Maria Auxiliadora, el pequenño museo de indigenas, las antiguas casonas, el histórico Fuerte Borbón, el puerto y una comunidad indígena donde estan asentados los Chamacocos, donde conocimos a una profesora de la misma parcialidad y tambíén donde pudimos apreciar el canto de un viejo chaman, quien a través del mismo ofrecía su agradecimiento por nuestra visita a dicha tribu.
Cabe mencionar que nos hospedábamos en el hotel Portal de Pantanal a orillas del río, donde fuimos muy bien atendidos y donde también comimos un delicioso pescado frito.
El día viernes 13 de julio, terminado el desayuno en el hotel, retomábamos el camino hacia Toro Pampa para dirigirnos hacia Bahia Negra, cuya carretera; para sorpresa nuestra, no era la mejor; pero que al igual que varias otras permite el acceso a paisajes y faunas tan maravillosas, y todo esto a su vez hace olvidar todo tipo de camino feo y polvoriento.
Al llegar a Bahia Negra, también tuvimos una impresión más o menos sorprendente, debido a que la vimos como una ciudad casi muerta, a pesar de su ecxeciva belleza natural.
Nosotros llegábamos a media tarde, y recorrimos practicamente todas las cuadras en busca de algo que comer y tomar, que cuando ya casi nos dimos por vencidos, fuimos acogidos por una familia extraordinariamente amable y de buen corazón, la Sra. Gloria Paya y su hija, quienes nos prepararon una deliciosa cena.
En la noche del viernes nos habíamos hospedado en el hotel Hombre y Naturaleza junto al rio. El día sábado luego de hacer algunos recorridos, de conversar con las gentes, quienes eran muy amables y de haber visitado la comunidad indígena de los Chamacocos, asentados en el Puerto Diana, ya de nuevo regresábamos a Toro Pampa, donde nos alcanzó la noche, razon por la cual, tuvimos que dormir en el vehículo.
El domingo a primera hora de la mañana, emprendimos camino hacia la estancia Imakata, un lugar donde hace unos 20 años atrás, se tenia pensado crear un mini Far West, estilo viejo oeste. Hoy día, la estancia Veronika cuenta con cria de ganados, caballo, una enorme laguna con cientos de cocodrilos y muchos otros atractivos.
Una vez más regresabamos a Toro Pampa, donde almorzábamos, y luego retomar viaje hacia Loma Plata, en busca del hotel "Mora". Aqui llegábamos ya al anochecer, pero luego de la reconfortante ducha, la deliciosa cena, el merecido descanso de la noche y el apetitoso desayuno de la mañana del lunes, nos dirigíamos rápidamente a la bella y atractiva reserva ecológica “ Campo Maria”, un maravilloso lugar que para nosotros es como el auténtico paraiso, con sus grandes extensiones de lagunas saladas, donde una vez más pudimos observar los espectaculares ritos realizados por los flamencos rosados; donde el aroma fresco de la tierra blanca y salada se siente en la piel y donde la paz y la tranquilidad se siente en todo el ser, porque la armonía de la naturaleza vivida aquí, hace que uno se sienta relajado y como por arte de magia uno se olvida de los males y problemas, sintíéndose renovado por completo. Lastimosamente esta terapia debíamos limitar, debido a que al otro lado del territorio nos esperaba otras realidades.
Fue así que emprendimos el viaje de retorno, llegando a Caacupé casi a media noche, por supuesto satisfechos por una aventura tan única y a casi 4 semanas del viaje, todavía hechizados porque cada noche en nuestros sueños volvemos a vivir y disfrutar cada instante y paisaje chaqueño.Fue nuestro viaje más duro, pero muy lindo e interesante y con seguridad no será el último viaje al chaco. Porque planeamos realizar una nueva serie de 45 minutos en documentales (Chaco-Extremo Nr. 1, Nr.2, y Nr. 3) dejense sorprender!
Gunter Dittmar
Copyright by Lucky S.R.L. Caacupé - Paraguay 2007